Partiendo de Ourense, por la carretera N-120
(margen derecha del río Miño). El itinerario ofrece la posibilidad de
efectuarse en un sólo dia, haciendo una visita selectiva a algunos de
los monumentos mencionados, o de forma más pausada, en dos jornadas,
pernoctando en Ribadávia.
A 15 kilómetros de Ourense se encuentra Razamonde (Cenlle),
con el priorato de Santa María, donado por Alfonso VII, en 1137, al
monasterio de San Martiño Pinario de Compostela. La iglesia conserva
restos del antiguo templo románico. Destacan la puerta del lateral sur
y los capiteles.
El ayuntamiento de Cenlle cuenta con los pazos de
Lentille, San Lourenzo de Pena; San Miguel, Toubes-Osmo; Rioboo, San
Miguel, Osmo y Saa, San Xoán y Sadurnín. En Santa Baia de Laias hay un
balneario con aguas termales aptas para tratar las afecciones de la
piel.
La iglesia de San Paio de Ventosela (a 23 kilómetros
de Ourense), desde la que se divisa espléndiamente el embalse de
Castrelo, tiene fábrica barroca. Fue cedida al monasterio de Oseira por
el rey Sancho IV. El edificio prioral de la orden se conserva en el
solar adyacente. Junto al cementerio conserva un peto de ánimas.
El castro de San Paio de Veiga, en Ventosela, se localiza cerca de la
presa de Castrelo. Está muy romanizado.
En esta zona cabe visitar los pazos de Carballo, San Paio de Ventosela;
Casardereito, Santiago de Esposende (fundado en el siglo XVI, con
reformas en 1929), y As Quintás, Santiago de Esposende (del siglo XV).
El embalse de Castrelo de Miño cubre parte de las
tierras más fértiles de la comarca vitivinícola de O Ribeiro. Su
construcción originó un fuerte movimiento de contestación, por parte
de los gallegos. En la actualidad ya está asimilada su presencia y la
administración autonómica está intentando convertirlo en un parque
acuático.
La iglesia de Santa María, en Castrelo do Miño, se halla al pie de la
presa. En el año 947 era monasterio de monjas, figurando al frente del
mismo, como abadesa, doña Goto, viuda del rey de Galicia Sancho Ordóñez.
El rey de León, Sancho el Craso, fue envenenado en este monasterio en
el año 967.
Esta iglesia mantiene parte de la torre románica y un ábside
semicircular del siglo XII, con vistosos relieves en los canecillos y
metopas. Cuenta con un arco triunfal de medio punto. En el exterior hay
relieves románicos. Gran parte de la iglesia fue constuida en 1763, en
estilo barroco.
Santa María de Castrelo de Miño posee un manantial de aguas sulfurosas
y otro de aguas ferruginosas, utilizadas para combatir diversas
dolencias.
En Castrelo de Miño se visitarán los pazos de A Capela, en San Estevo
de Barral, construido en 1718; Santa María; los de A Cavadiña (1816) y
Troncoso, en Santa María de Astariz; y los de Torre y O Casar, en San
Salvador de Vide.
RIBADAVIA
La capital de O Ribeiro, Ribadavia, está próxima a la
desembocadura del río Avia (del que toma su nombre) en el Miño. La
parte más antigua del villa fue declarada conjunto histórico-artístico
en 1947. Tienen especial interés su casco histórico, con las calles de
la judería, el antiguo ayuntamiento (siglo XVI) y la casa de los Condes
(siglo XVIII) -en la praza maior-, la Casa de la Inquisición (siglo
XVI), la sinagoga de los judío (praza da Madalena), una fortaleza
medieval, ocho iglesias y un museo etnográfico.
El acontecimiento más relevante registrado en la comarca fue la
instalación del rey García en la zona, con el que se inicia la
verdadera historia de Ribadavia, a pesar de que ya contaba con
asentamientos de tipo religioso en los alrededores, en el siglo IX.
La iglesia románica de Santa María de Oliveira
aparece documentada como la parroquia más antigua de Ribadavia.
Fernando II se la donó en 1164 al monasterio de Oseira, cuado estaba en
construcción. En 1170 ya se había terminado. Fue reconstruida en el
siglo XIII. El obispo de Tui la consagró en 1258. La iglesia pasó a
depender del Obispado de Tui, en el siglo XIV.
La fachada de la iglesia es románica de transición. Tiene portada de
arquivoltas, sobre columnas adosadas, y rosetón. Ante la iglesia se
alza un hermoso cruceiro barroco.
La iglesia de San Xoán, construida antes de 1213,
perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén. Esta orden tenía las
encomiendas de Beade, Castrelo, Mourentán, Pazos de Arenteiro y
Ribadavia, en O Ribeiro. Mantuvo abierto el hospital de San Juan de
Ribadavia hasta el siglo XVI, que más tarde pasó a depender del
Ayuntamiento.
La iglesia es románica, de finales del siglo XII. Tiene una nave
rectuangular y ábside remicircular. La portada, de tres arquivoltas de
medio punto sobre columnas acodilladas y arco sobre dintel, ocupan la
parte central de la fachada, a cuyos lados hay dos contrafuertes unidos
por un tornalluvias. Encima hay, una ventana románica de doble
arquivolta. Un Agnus Dei culmina la fachada. La torre del
campanario aparece en un segundo término. Las fachadas laterales tienen
cuatro ventanas románicas de doble arquivolta.
La iglesia románica de Santiago, de finales del siglo
XII o principios del XIII, cuenta con documentación que acredita su
existencia en 1222. Fue colegiata, con cabildo de racioneros y
capellanes, según consta en un documento de 1407, y más tarde se le
asignó el papel de matriz de las iglesias de la villa.
La iglesia es de una nave y ábside semicircular. La fachada principal
está flanqueada por dos contrafuertes, con portada de medio punto con
tres arquivoltas semicirculares sostenidas por columnas acodilladas.
Tiene un tornalluvias sobre canecillos y un rosetón. La torre del
campanario se contempla en la parte derecha de la iglesia.
La fachada sur y las ventanas del ábside son posteriores. El ábside
está cubierto con bóveda de crucería y tiene un rosetón. Esta
iglesia cuenta con una imagen sedente del apóstol Santiago, gótica, de
mediados del siglo XIV.
El convento y la iglesia de Santo Domingo, fundado en
1254, fue el segundo de los conventos dominicos de Galicia. En 1299
desempeñó funciones docentes. En 1400 contaba con tres doctores o
catedráticos que prosiguieron esta función. Los estudios se
suprimieron en el siglo XVI, en todos los conventos dominicos gallegos,
y se recuperó esta actividad un siglo más tarde. El convento de Santo
Domingo tuvo cátedras de Teología Moral y Gramática hasta el siglo
XIX.
Una portada de arquivoltas sostenidas por columnas con capiteles que
representan motivos vegetales es lo único que se mantiene del primer
edificio del convento. Sufrió un incendio en 1433 y estuvo en período
de reconstrucción hasta el siglo XVIII. En la actualidad, el convento
consiste en dos alas en ángulo recto, con arquería neoclásica.
Sufrió una gran decadencia en el siglo XIX. Fue suprimido, y agregado
al convento de Santo Domingo de Tui, desde 1820 a 1823. En 1832 sólo
tenía siete religiosos y en 1837 pasó a manos de un particular. El
Ayutamiento lo recuperó en 1849, para darle un destino público, como
hospital, escuela, academia de la banda de música y teatro. Actualmente
está destinado a asilo de ancianos.
La iglesia del convento se empezó a construir en 1271 y se materializó
la mayor parte en el siglo XIV. Es de planta basilical. Tiene tres naves
y tres ábsides poligonales.
La fachada principal está dividida por dos contrafuertes. Tiene portada
ojival de arquivoltas, que descansan sobre semicolumnas. Los escudos de
los Sarmiento, el real de Castilla y León y el de fray Alonso de
Cusanca (prior del convento) se ven sobre la puerta, con un óculo
encima. Los muros laterales tienen vistosos canecillos.
El suelo de la iglesia y el del claustro cumplieron la función de
cementerio durante siglos. En el siglo XIX aún se consrvaban en la
iglesia 110 sepulcros, según Ávila y La Cueva. En la actualidad están
localizadas cuatro lápidas medievales, entre las que se encuentra la de
fray Pedro das Mariñas, compañero de San Pedro Telmo, uno de los
fundadores del convento.
La capilla de la patrona de da villa, Nosa Señora
do Portal, está al lado del convento de Santo Domingo. Es de
estilo neoclásico. Tiene tres cuerpos, que pertenecen a distintas épocas.
Sobre el primero se asienta el campanario, que fue construido en 1875.
El central cuenta con bóveda de cañón. El tercero, el ábside, sobre
el que se levanta la cúpula, data de 1720. La imagen de la Virxe do
Portal se alberga en un camarín churrigueresco.
En el siglo XIV había una ermita, dedicada a Santa María de Valparaíso,
en el lugar que ahora ocupa la capilla de Nosa Señora do Portal.
El castillo de Ribadavia se ubica en el lugar que
ocupaban en el siglo XIV la iglesia y la fortaleza de San Xes. Pedro
Ruiz Sarmiento se instaló en la fortaleza en 1375, al serle concedido
el señorío de Ribadavia. El castillo de los condes se construyó en la
segunda mitad del siglo XV. La cerca del castillo, con 2,5 metros de
ancho, tiene un trazado paralelo al de la muralla de la villa, de la que
se conservan algunos restos.
La cerca cuenta con un ancho portalón de arco apuntado y la puerta de
entrada principal (en el norte) con el escudo de los Sarmiento. En el
interior se conservan los sepulcros antropoides de la iglesia de San Xes
y un rosetón partido.
Las murallas que rodeaban a la villa todavía pueden observarse en
varios puntos. Hay una cerca, de 5,50 metros de altura, paralela a la
carretera, con una puerta semicircular, detenida por cubos de unos tres
metros de diámetro. Continúa por el sur hacia el río, al lado de la vía
férrea. La muralla conserva las cuatro puertas de entrada a la villa: A
Vila de Arriba, A Vila de Abaixo, A Fonte da Prata o de San Xoán y A
porta Nova o de Celanova.
La iglesia de Santa María Magdalena es un monumento de interés histórico.
La capilla mayor fue reconstruida totalmente en el siglo XVIII. En 1826
se alargó la iglesia, por la fachada, y se hizo la torre.
En esta iglesia estuvo situada la parroquia antigua de San Xes, después
de abandonar el recinto del castillo, en donde perduran los restos del
cementerio, con sepulturas labradas en piedra.
El centro del barrio judío de Ribadavia está en la praza da Madalena,
en donde aparece el edificio de la sinagoga, del siglo XII, que fue
reformada a partir del primer piso, a principios de siglo. La sinagoga
antes ocupaba toda la fachada oeste de la plaza.
En esta plaza estaba la carnicería hebraica (exenta de carne de cerdo),
el horno en el que se cocía el pan ácimo, el baño probático, la
escuela talmúdica y la casa del Concejo.
Todavía se mantiene la piscina, de tres por cinco metros, donde se
practicaba el baño probático los viernes antes de ponerse el sol, con
la finalidad de purificar el cuerpo y el alma para recibir el sábado.
El vino, utilizado en las celebraciones religiosas, se cultivaba en una
parra.
Enrique II le concedió el señorío de Ribadavia a Pedro Ruiz
Sarmiento, en el siglo XIV, que se instaló en la torre de San Xes,
situada en junto a la iglesia del mismo nombre. La parroquia se trasladó
al lugar que ocupa en la actualidad al decidir ampliar la fortaleza. El
Obispado de Tui se la permutó al monasterio de Celanova, en 1378, por
el que había sido monasterio de Coruxo. La iglesia de San Xes empezó a
denominarse de Santa María Magdalena a partir de 1846.
Los franciscanos se establecieron en las afueras de Ribadavia en el
siglo XV, al otro lado del río. En el siglo XVI se instalaron en la
ermita de Santa Marta, tras un breve período de ausencia, y, luego, en
Santiago de Alén. En las inmediaciones levantaron el convento
y la iglesia de San Francisco, bajo la advocación de
San Antonio. La construcción del templo se inició en 1605 y se terminó
cinco años más tarde. El convento se concluyó en 1639. El cierre de
los 27 arcos del claustro se realizó en 1725.
Este convento cumplió las funciones de escuela de artes, escuela para
niños y noviciado. Pasó a depender del Concello, tras la exclaustración,
y en 1843 lo adquirieron tres particulares. La construcción de la vía
férrea significó la desaparición de la mitad del convento. Los restos
permanecieron divididos en cinco propiedades. Los franciscanos compraron
dos partes en 1915, para regresar a la villa.
La iglesia del convento tiene una torre barroca. Está cubierta con bóveda
de crucería. Cuenta con un altar churrigueresco.
La capilla de San Lázaro es el único elemento que pervive de la
antigua leprosería. Hay documentación que acredita su existencia entre
los siglos XII y XIV. El edificio desapareció en el siglo XVIII. El
Concello de Rivadabia administraba la capilla en el siglo XVI y luego
pasó a depender del monasterio de Melón. El escudo de este monasterio
todavía permanece en la fachada.
Las celebraciones más importantes de Rivadavia son la Feira do Viño
do Ribeiro, declarada de interés turístico, que ya ha rebasado la
edición número veintisiete. La Festa da Istoria es un gran
acontecimiento, en el que miles de personas simulan retroceder cientos
de años, en su forma de vestir, de comer y de relacionarse con la
gente. Esta fiesta desapareció en 1868 y se recuperó en 1989. Las
fiestas patronales de Ribadavia, en honor a la Virxe do Portal,
se celebran en el mes de Septiembre.
La iglesias de San Xes de Francelos (declarada
monumento histórico-artístico en 1951) es un templo prerrománico, del
siglo IX, que sufrió importantes modificaciones. Un porche precede a la
fachada principal, que dispone de un importante abanico de elementos
prerrománicos. La puerta principal, en medio de dos ventanas, cuenta
con un dintel adovelado y un arco de herradura Asturiano-Mozárabe. Dos
interesantes relieves ofrecen escenas de la Entrada de Jesús en
Jerusalén y la Huida a Egipto u otra escena bíblica sin
determinar.
Filgueira Valverde considera que todos los elementos de esta iglesia
pertenecen al arte asturiano avanzado, de la mitad del siglo IX, y
exento de restos de mozarabismo. Vázquez Pardo sostiene que es una
mezcla de arte asturiano y mozárabe. Lorenzo Fernández y García Álvarez
observan tres tipos de elementos: visigodos (arcos, relieves y decoración),
elementos comunes al visigótico y al asturiano (celosía y semicolumnas),
y elementos asturianos (capiteles y motivos decorativos).
El monasterio de Santa María de Melón ( a 35 kilómetros
de Ourense y a 10 de Ribadavia, por la N-120), de posible origen eremítico
del siglo X, fue refundado bajo la observancia cisterciense el día 25
de marzo de 1142. El abad Giraldo llegó al frente de la comunidad
fundadora, procedente de Claraval. Alfonso VII entregó al monasterio,
para que pudiera subsistir, el coto de Melón (incluía las parroquias
de Melón, Quins y Vilar de Condes). Algunos años más tarde consiguió
el dominio del monte Verdugo y el castro de San Cipriano de Monterreal,
con sus posesiones. Luego recibiría otras donaciones. Sufrió grandes
daños en la desamortización. Muchas de sus dependencias y claustros so
propiedad particular, en la actualidad. Fue declarado monumento histórico-artístico
en 1931.
La iglesia de Santa María es una réplica de la del monasterio de
Oseira. Los elementos de mayor interés son la nave del cruceiro, con
dos capillas semicirculares a los lados del presbiterio, formado por un
tramo y un ábside semicircular, la girola de columnas y tres capillas
absidales.
La planta románica sufrió importantes daños. La capilla de los
forasteros, situada en la parte derecha, tiene una nave, ábside
semicircular y presbiterio románico con bóveda de crucería. La
cubierta del monasterio es de estilo gótico. El claustro de las
posesiones, del siglo XVI, conserva dos cuerpos con arcos. El primero
tiene una complicada bóveda de nervios. El segundo es de construcción
posterior y se encuentra muy deteriorado. Se llegó a emplear dinamita
para su destrucción. El monasterio cuenta con una talla medieval de
Nuestra Señora, en la capilla exterior.
La iglesia barroca de San Miguel, en Carballeda de Avia,
perteneciente al siglo XVIII, tiene una fachada estilo retablo, con una
hornacina que representa al arcángel Miguel aplastando un dragón. La
torre dispone de dos balcones con balaustres en los que se aprecian las
armas de los Sarmiento.
La ermita de la Virxe do Lodairo, en San Miguel de Carballeda de Avia,
es de estilo barroco, con portada románica de transición.
La iglesia románica de San Andrés, en Abelenda das Penas,
tiene una interesante portada en arco de dos arquivoltas, con ajedrezado
jaqués, sobre dos pares de columnas. En el tímpano se advierte una
interesante cruz céltica. En el atrio hay sepulturas antropomorfas
altomedievales.
La encomienda de Santa María de Beade perteneció a la
Orden de San Juan de Jerusalén. Fue saqueado por las tropas napoleónicas
en la guerra de la independencia. Sufrió nuevos ataques en las guerras
carlistas.
El monasterio se levanta sobre un solar ocupado antes por una edificación
románica, de la que se conservan restos, como el friso que representa a
los apóstoles. La edificación barroca se inició en el siglo XVI.
Tiene interesantes retablos. La fachada presenta una puerta entre dos
hornacinas con imágenes de Nuestra Señora y un comendador de Orden de
Malta con su esposa. En la parte superior aparece un escudo. La torre se
levanta al lado, con tres cuerpos y dos balconadas.
Otras opciones para visitar son el Calvario de Beade y los pazos Fermoso,
Oxea, y A Pateira, en Santa María de Beade.
El monasterio de Santa María de San Clodio de Leiro
tuvo su origen, probablemente, en la segunda mitad del siglo VI. Su
primera comunidad parece que estuvo constituida por monjes huidos de San
Claudio de León, al ser perseguidos por suevos arrianos. Los condes Álvaro
y Savita realizaron nuevas construcciones y le dieron un nuevo impulso
en 928.
La iglesia tiene planta basilical, con tres naves de cuatro tramos,
crucero no saliente y cabecera con tres ábsides semicirculares. El
crucero y las naves fueron reformadas, al construirse las bóvedas de
crucería estrellada. Solamente conserva la cubierta original, la zona
ocupada por el coro alto. Los demás tramos tienen bóveda de crucería
estrellada, realizada en fechas muy posteriores. La construcción de las
bóvedas ocasionó importantes reformas en la fábrica medieval del
edificio.
El monasterio no conserva ninguna dependencia medieval en la actualidad.
El claustro procesional ocupa el mismo lugar en el que se ubicó el
anterior claustro medieval. Es de planta cuadrada. Cada una de sus alas
tiene dos cuerpos. El segundo claustro ocupa la zona oriental. La planta
también es cuadrada. Tiene dos pisos. El inferior cuenta con arcos de
medio punto, volteados sobre alargadas columnas, y el superior con
dinteles sobre zapatas.
El monasterio de Santa María de San Clodio es monumento histórico-artístico
esde 1981, junto al cercano puente medieval de San Clodio, sobre el río
Avia. Fue construido en el siglo XV. Tiene tres arcos.
El camping de San Pedro de Leiro se sitúa en las orillas del río Avia,
en un hermoso paraje. Cuenta con todo tipo de servicios.
En San Breixo de Berán, a orillas del río Avia, hay
varios manantiales de aguas termales sulfurosas, aptas para el
tratamiento de enfermedades de la piel. Tiene baños y piscinas cálidas.
La iglesias románica de Santo Tomé de Serantes de
Leiro, construida en 1170, está ubicada en la ladera de Pena Corneira.
Cuenta con nave y ábside rectangular. Los elementos más destacados de
su fachada son la portada, el tornalluvias y un gran rosetón. La
portada es apuntada, con dos arquivoltas sobre columnas. El tornalluvias
está sostenido por interesantes canecillos.
La iglesia de Santa María de Lamas, situada al pie de
Pena Corneira, es de estructura románica. Tiene una sola nave y ábside
rectangular. Conserva restos de un baldaquino gótico.
El macizo granítico de Pena Corneira se encuentra a 12
kilómetros de Ribadavia, yendo por Carballeda de Avia. Su punto más
elevado es una roca alargada, en forma de cornamenta, de 20 metros de
altura. Se llega hasta la base de la roca por un estrecho camino. En
este lugar existió un castillo, del que no se conservan ni las ruinas,
pero sí se ven restos de asentemientos prerromanos y altomedievales.
Este macizo se convirtió en escenario de las luchas entre Gelmírez, doña
Urraca y el conde de Tralba, en el siglo XII.
El priorato de Santa María de Gomariz (Leiro)
perteneció desde 1138 al monasterio de Toxos Outos, a raíz de la
concesión de un privilegio por parte de Alfonso VII. Perteneció a los
Sarmiento, al monasterio de Sobrado y al cabildo Auriense. Registró
numerosas pérdidas.
La iglesia de Santa María de Gomariz forma parte del románico rural.
Tiene nave única y ábside rectangular. La fachada dispone de portada
en arco de medio punto con dos arquivoltas sustentadas por dos pares de
columnas.
La iglesia parroquial de Lebosende, con fachada románica
del siglo XII, sufrió importantes reformas. La portada aparece en medio
de dos contrafuertes. Tiene doble arquivolta con moldura ajedrezada y
tres pares de columnas.
La iglesia de San Adrián del Vieite, construida a
principios del siglo XVIII, es barroca. La fachada aparece adornada con
dibujos geométricos y la figura de San Adrián.
De regreso a Ourense, a seis kilómetros de la capital, aparece Untes,
en donde hay varios restaurantes especializados en la preparación de
anguilas, que ofrecen además, carne ao caldeiro, pulpo,
variadas tortillas y otros platos típicos, regado todo ello con buen viño
do Ribeiro. El viajero pasará varias veces por esta población, en
las rutas hacia O Ribeiro y O Carballiño.
|