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Desde
Montederramo o Castro Caldelas el viajero se acercará a Chandrexa
de Queixa, con la finalidad de visitar los interesantísimos
paisajes del macizo de Manzaneda, formado por las sierras de O
Burgo, San Mamede, Corzas, Invernadeiro y Queixa. Otro punto
de interés es el embalse de Chandrexa de Queixa, en el río
Navea, que también recoge las aguas de los ríos Grande y
Queixa.
En Cerdeira (San Xoán de Río) permanecen cuatro miliarios de
la vía militar romana que comunicaba Bracara Augusta con
Asturica Augusta. Pueden verse al lado de la carretera.
Continuando por la N-120, se llega a Trives.
La comarca cuenta con importantes contrastes, de especial
belleza, que van desde el embalse de Guístolas, en el río
Navea, a la estación de montaña de Cabeza de Manzaneda. En
la villa de Trives se centran la mayor parte de los servicios
e instalaciones. Dispone de camping.
La iglesia de San Salvador de Sobrado de
Trives es de estilo románico. Tiene planta rectangular y ábside
semicircular. La fachada oeste es románica, con porche gótico.
La nave cuenta con columnas y contrafuertes.
No existen datos definitivos sobre la fecha de la creación
del monasterio de monjas benedictinas de San Salvador. En el
siglo XV pasó a depender de San Paio de Antealtares de
Santiago de Compostela. Desempeñó la función de cuartel
militar, tras la desamortización.
Sobre el río Navea subsiste un puente de un solo arco que fue
reconstruido en la Edad Media. Pertenecía a la III vía
militar. Algunos autores sitúan en este lugar la capital de
los Tíburos, Nemetóbriga.
En la zona de Trives tienen la posibilidad de visitar los
pazos de Barbeirón y O Cobato, en Sobrado; San Lourenzo;
Marqueses de Trives (siglo XIX) y Casa Grande, en San
Bartolomeu, y Freiría y Paradela, en San Xoán de Barrio.
A seis kilómetros de Trives está Manzaneda,
con su fortaleza medieval de San Martiño, en donde se
enfrentaron el conde de Lemos y el de Benavente. Conserva
algunos tramos de la muralla, un arco y la torre de homenaje
de la fortaleza. El resto fue destruido y su piedra se utilizó
para hacer la carretera de Sobrado.
El pazo de A Pena, en San Martiño de Manzaneda, fue
construido en el siglo XVIII.
Cabeza de Manzaneda (1.782 metros) es la única estación
invernal de Galicia que dispone de instalaciones adecuadas
para practicar los deportes de la nieve y se transforma en
estación de montaña durante las demás épocas del año al
disponer de piscina climatizada, caballos, pistas deportivas e
instalaciones hoteleras. Cabeza de Manzaneda, pertenece al
macizo de Manzaneda, que está formado por cinco sierras.
En los Codos de Larouco, sobre el río Bibei,
se halla un puente romano construido en la época de Trajano.
Tiene tres arcos, de distinta altura. Mide 75 metros de largo
y 22 de alto, en la parte central. Fue declarado monumento
histórico-artístico en 1931. Todavía está en uso. En las
proximidades del puente romano hay dos miliarios de Vía XVIII
de Antonino.
Las inclinadas laderas de los montes aparecen escalonadas, con
la finalidad de propiciar el cultivo de la vid y,
antiguamente, del olivo.
El puente de Cigarrosa, sobre el río Sil, comunica Petín
con A Rúa. Tiene cinco arcos de direrentes medidas. Los
sillares de los pilares son de la época romana. Los arcos
fueron renovados en la Edad Media y en épocas posteriores. En
este lugar estuvo situada la mansión de Forum Cigarrorum.
En Portomourisco se puede contemplar un
puente medieval, de un solo arco, sobre el río Xares.
Comunica a la zona alta de O Bolo.
La iglesia parroquial de San Estevo de A Rúa, en la zona
antigua de la villa, fue construida a principios del siglo
XVIII. Tiene bóveda con linterna sobre el crucero.
El embalse de San Martiño, en el río Sil, entre A Rúa y Petín,
es un punto de interés ecológico pues aquí realizan escala
las aves migratorias.
El pazo de Fontei o Casa de Ojea fue
construido por Bernardino Quiroga en el sigloXVII.
En el municipio de Vilamartín de Valdeorras
es recomendable ir al castro de Valencia do Sil. Está situado
en la margen derecha del Sil. Guarda restos de tégulas y cerámica
romana. Una leyenda sostiene que unas rocas de cuarzo blanco
que se yerguen sobre el castro son princesas encantadas por
los moros, en el momento que pretendía rescatarlas el
caballero Roldán.
El Valdegodos, entre Vilamartín y Córgomo,
hay restos de minas, profundas cuevas y canales que conducían
el agua a los lavaderos, pertenecientes a la romanización.
En la zona de Vilamartín destacan los pazos de San Lourenzo
de Arcos, San Xulián de Portela, San Miguel de Outeiro y San
Xoán de Arnado (siglo XIX).
En Entoma, O Barco de Valdeorras, hay restos
de minas romanas en las que se utilizaba la técnica ruina
montium. Sobre el río Entoma se mantiene un puente de un
solo arco que se considera romano.
El priorato de San Miguel de Xagoaza
perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén. Tiene una
iglesia con ábside románico semicircular.
En O Castro se conserva una torre
perteneciente a una fortaleza. En el siglo XII tenía la misión
de garantizar la seguridad en el camino de entrada a Galicia.
Los condes de Lemos, el marqués de Villafranca y el conde de
de Ribadavia (en el siglo XV) se fueron sucediendo en su
titularidad. En el siglo XVII participó en las guerras con
Portugal y en el XVIII se inició su decadencia.
La zona de O Barco posee los pazos de San Martiño de Viloira,
de 1637; Flórez, de 1630, y Casa Grande, en Santa María do
Castro.
El puente de Sobradelo, en el municipio de Carballeda de
Valdeorras, se sitúa sobre el río Sil, en la III vía
militar romana. Tiene siete arcadas de distinto tamaño,
renovadas en distintas épocas. El abad de Casaio, Juan Ramón
Quiroga y Uría, destruyó el arco central para contener la
invasión francesa, como general del ejército de voluntarios
de Valdeorras. Las cepas de Pontóriga se encuentran al lado.
En Sobradelo hay un puente romano sobre el río Casaio, de un
solo arco, de lajas. Comunicaba caminos secundarios con la Vía
militar XVIII.
El embalse del río Casaio (Carballeda de Valdeorras) recoge
las aguas de Peña Trevinca. Es una zona natural de interés.
El teixedal de Casaio, uno de los últimos bosques de teixos
(Taxus baccata) de Europa, posiblemente, crece en el macizo de
Peña Trevinca, cerca de las minas de Valborraz y Sacedo. En
la actualidad solamente cuenta con unos 300 árboles.
El macizo de Peña Trevinca se imbrica en el límite de las
provincias de León, Zamora y Ourense, en la confluencia de
las comarcas de Cabrera, Sanabria y Valdeorras. En él se
localizan las montañas más altas de Galicia. El techo
gallego lo constituye Peña Trevinca (2.127 metros).
La sierra de Enciña da Lastra se localiza en el noroeste de
la provincia, en el Ayuntamiento de Rubiá.
Es el único terreno calizo de Ourense, en el que se formaron
cuevas naturales, mediante el proceso kárstico, como las de
Pola Bonita, Zorra-Despiste, Trimoia, Pala do Pé de Pau y
Pala da Campá.
En Rubiá se encuentran los embalses de Pumares -en donde este
Ayuntamiento establece límites con el de Carballeda y la
comarca del Bierzo- y el de Penarrubia, ambos en el río Sil.
De regreso a Freixido, el viajero se puede dirigir a O
Bolo, por la carretera de la derecha, para ver su
fortaleza, de finales del siglo XV. Solamente conserva la
torre de homenaje, de 18 metros de altura, y restos de las
murallas.
El santuario de Santa María das Ermidas fue
construido por mandato del obispo de Astorga, Alonso Mexía de
Tovar, en el año 1624, sobre una ermita. La tradición
sostiene que se encontró la Virgen bajo una roca,
acontecimiento que animó las sucesivas construcciones.
La iglesia en un principio constaba de una sola nave, a al que
se le fueron añadiendo la capilla mayor, una nave en la zona
norte, otra en la sur y dos torres. La fachada, construida por
Juan Martínez Pita, es una de las muestras más interesantes
del barroco en Galicia.
La romería da Virxe das Ermidas se celebra a principios de
octubre. Cuenta con numerosas peregrinaciones. El santuario
ofrece una vista panorámica única en la provincia, de
profundidad, contemplada desde las tierras altas que lo
rodean.
En el cercano Ayuntamiento de A Veiga do Bolo
se ubica el embalse de Prada. Recoge el caudal del río Xares
y de la zona occidental de Peña Trevinca, serra do Eixe y
serra Calva.
La fortaleza de Viana do Bolo conserva en
buen estado la torre de homenaje, que preside la villa. Fue
reconstruida por Fernando II de León. Luego pasó a manos de
la casa de Lemos. Felipe II la convirtió en marquesado, que
puso a disposición del hijo del conde de Benavente, Pedro
Pimentel.
La iglesia parroquial de Santa María de Viana do Bolo fue
construida en el siglo XVIII. Tiene una ventana geminada de
tradición mozárabe.
La zona de Viana do Bolo cuenta con los pazos de Santa María
de Oumoso, Fradelo (siglo XVII), San Marcos de Punxeiro y San
Pedro de Grixoá.
El embalse de O Bao, en el río Bibei, se halla a la altura de
Viana do Bolo. También se suman a él los caudales de los ríos
Conso y Camba. Tiene 15 kilómetros de longitud. En el límite
de esta provincia con la de Zamora, en el río Bibei, se sitúa
el embalse de Pías.
Vilariño de Conso está a 10 kilómetros de
Viana. En este municipio se pueden visitar los embalses de As
Portas, en el río Camba, y Edradas, en el río Conso, y los
pazos de Mormentelos (con su capilla reconvertida e taberna) y
es de Santiago de Conso.
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