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La
administración provincial y la autonómica realizan un
esfuerzo conjunto, con la colaboración de la Unión Europea,
para desarrollar un proyecto de turismo rural en A
Ribeira Sacra. Este término fue utilizado por
primera vez por la reina Teresa de Portugal, en 1124, cuando
menciona la rivoyra sacrata para hacer referencia a
la gran abundancia de monasterios y ermitas situadas en el
curso final del río Sil, con motivo de la expedición de un
documento sobre las posesiones del monasterio de Montederramo.
Esta denominación también se empleó luego para hacer mención
a las márgenes del río Miño, desde Portomarín a Os Peares.
San Martiño Dumiense y San Fructuoso de Braga fueron los
grandes impulsores de la proliferación de asentamientos eremíticos,
a partir del siglo VI, que luego dieron origen a los
monasterios. La vida monacal tuvo su mayor esplendor entre los
siglos X y XIII, en los que se realizaron grandes
materializaciones. Los monjes desaparecen de la mayoría de
los pequeños y medianos monasterios, entre los siglos XIV y
XV, como consecuencia de una crisis económica y religiosa. En
el siglo XVI los pequeños monasterios pasan a depender de los
que tienen mayor implantación, como consecuencia de la
reforma monástica. La desamortización de Mendizábal, que
tuvo lugar en el siglo XIX, propicia la desaparición
definitiva de los monjes de la mayoría de los monasterios de
la Ribeira Sacra.
Las laderas escarpadas del cañón del Sil son consecuencia de
una fractura de origen tectónico ocurrida hace miles de años.
El río fue modelando poco a poco, de forma caprichosa, el
actual perfil de la cuenca, que ofrece paisajes recónditos de
extremada belleza. Las diputaciones de Lugo y Ourense pusieron
en funcionamiento un servicio de catamaranes que recorren el
último tramo del Sil, ofreciendo la posibilidad de contemplar
perspectivas inéditas de esta cuenca.
El viajero debe emprender camino desde Ourense hacia Os
Peares, por la carretera N-120, que transcurre
paralela a la margen izquierda del río Miño. Esta pequeña
localidad, de caprichoso y bello aspecto, pertenece a tres
parroquias, cuatro ayuntamientos, dos provincias y está
cruzada por tres ríos.
El embalse de San Pedro, de escasa altura de muro en la presa,
se halla próximo a la desembocadura del Sil en el Miño.
Ofrece un interesante panorama paisajístico. El de San Estevo
de Parada do Sil, de gran superficie, está próximo a los
monasterios de San Estevo y Santa Cristina.
En el ayuntamiento de Nogueira de Ramuín es
recomendable visitar varias mámoas, en San Xoán de Moura.
Los restos del castillo de Litoria, de origen
suévico, se ubican cerca del monasterio de San Estevo de Ribas
de Sil. Su existencia está documentada desde el año
921. En la cumbre del monte se observan varias inscripciones
en piedra. En una de ellas se lee: Leovigildo dux.
El monasterio de San Estevo de Ribas de Sil,
declarado monumento histórico-artístico en 1923, no conserva
dependencias pertenecientes al antiguo cenobio prerrománico
del siglo VI que propició su creación. Fue restaurado por
Frankila en el siglo X, con la finalidad de agrupar algunos
eremitas. Consta que profesaron nueve obispos en él, según
refleja el escudo del monasterio. Experimentó un gran
desarrollo y, tras un período de cierta decadencia, recuperó
su apogeo en el siglo XVIII. La desamortización hizo que
cayera en el abandono. En la actualidad está recuperado y
depende de la Xunta de Galicia.
La fachada del monasterio, construida en 1739, es de estilo
barroco. Tiene dos pares de columnas, con hornacinas con
santos benidictinos y los escudos del monasterio y de la
congregación de Castilla en medio. En la parte superior
aparece el escudo de España, encima de un balcón.
Tiene tres claustros. El denominado de los Obispos es el de
mayor antigüedad. El cuerpo inferior está formado por arquería
románica sobre columnas gemelas. El superior es ojival
decadente, del siglo XVI, con ventanas gemelas, óculos y
crestería calada en la parte superior. Los muros disponen de
grandes contrafuertes, con pináculos y agujas góticas. En el
centro hay un cruceiro.
El claustro mayor es de estilo renacentista. Tiene tres
cuerpos. El primero de arcos de medio punto, sobre columnas;
el segundo, con columnas arquitrabadas; y el último, con
ventanas de medio punto sobre pilastras. Fue construido a
partir de 1595. El tercer cuerpo pertenece al siglo XVII. En
el primer piso se encontró un altar pétreo románico, con la
representación de Cristo y los apóstoles. El claustro pequeño
también es renacentista.
La iglesia, construida a partir de 1183, tiene planta
basilical, con tres naves de cuatro tramos. La cabecera
dispone de tres ábsides semicirculares. Las tres naves está
cubiertas con bóvedas de crucería.
La zona de Nogueira de Ramuín tiene los pazos de Celeiros y A
Seara, en San Xosé de Carballeira.
El viajero se adentrará en el municipio de Parada do
Sil siguiendo por la misma carretera, para ver el
monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil, de origen eremítico.
Contaba con estructura monacal en el siglo IX. Llegó a tener
amplias propiedades a ambos lados del Sil. Figuran entre sus
protectores los reyes Alfonso VI y Alfonso VII. En el siglo
XVI fue catalogado como priorato, dependiente de San Estevo de
Ribas de Sil.
El claustro fue reconstruido en el siglo XVI. Solamente se
conservan dos tramos con arcadas sencillas sobre columnas. La
torre del campanario que hay sobre el claustro es de estilo
románico.
La iglesia de Santa Cristina es de estilo románico. Tiene
planta de cruz latina, con tres ábsides. La portada cuenta
con tres pares de columnas, con capiteles con motivos
vegetales. Encima aparece un rosetón. Los retablos y las
pinturas que se conservan en el templo son de gran calidad.
El río Sil establece una barrera natural de más de cien
metros de profundidad entre las tierras limítrofes de Lemos y
Castro Caldelas.
El Val da Abeleda es una pequeña ribera,
situada en la margen izquierda del Sil, que cuenta con riquísimos
vinos. Está entre Castro Caldela y Monforte de Lemos.
La iglesia de San Paio de Abeleda es de estilo románico.
Tiene planta de cruz latina, arcos triunfales de medio punto,
con ajedrezados, y columnas con capiteles con motivos
vegetales. Cuenta con una capilla adosada, de estilo
renacentista, perteneciente a la casa abacial. Una puerta gótica
da paso a la abadía. En el tímpano hay un altorrelieve de un
Cristo en el tron, bajo un arco ojival, sostenido por mochetas
y columnas con capiteles antropomorfos. Las imágenes de San
Pedro y San Pablo aparecen a ambos lados de la puerta.
En San Paio de Abeleda se ubica asimismo el pazo de O Couto,
con planta rectangular, construido en 1825.
El castillo de Castro Caldelas está cerca de
una antigua vía romana. Hasta el siglo XIV fue de realengo,
cuando Alfonso XI se lo cedió al conde de Lemos. Sus
sucesores realizaron importantes reformas, según consta en
algunas inscripciones. Es testigo de algunos episodios de las
guerras fratricidas entre don Enrique y don Pedro. Fue atacado
por los irmandiños. Sus tres torres se conservan en un estado
aceptable.
El arqueólogo Celso Rodríguez Cao dirigió unas excavaciones
en el castillo de Castro Caldelas, realizadas a lo largo de
1993 y 94, en las que se descubrieron varias estructuras
nuevas, como la planta de la primitiva torre de homenaje y un
horno. En la actualidad intenta hacer una reconstrucción histórica,
basándose en los datos que aporta el material encontrado
durante las excavaciones. No consiguió localizar los restos
del castro, del que supuestamente toma el nombre la villa. La
parte investigada corresponde a una fortaleza anterior al
siglo XVI.
En este yacimiento se encontraron bolas de piedra lanzadas
contra la torre durante la guerra irmandiña, vidrio derretido
a 1.200 grados centígrados en un incendio que se declaró
durante la invasión francesa en el salón noble, mucha cerámica,
monedas del siglo XVI y épocas posteriores, huesos y
elementos de bronce.
La Casa de Alba le cedió el castillo en uso al Ayuntamiento
de Castro Caldelas e agosto de 1992, por un período de
treinta años, prorrogable. A partir de ese momento se inició
una tarea de restauración en la que ya se han invertido cerca
de 150 millones de pesetas. Las dependencias del castillo dan
acogida a la biblioteca municipal, un museo etnográfico,
varias salas de exposiciones, aulas para la organización de
cursos de verano y una sala de exposiciones permanente
dedicada a los personajes ilustres de la comarca, como Vicente
Risco, Manuel Casado Nieto, Juan Manuel Casado, Sotelo Blanco
y los hermanos Guadalupe (uno de ellos fue médico del papa).
Llegó el momento de realizar un cambio de dirección hacia la
ciudad de Ourense, con la finalidad de proseguir el recorrido.
Montederramo está a una distancia de unos 15
kilómetros, siguiendo la N-120, para cruzar luego a la
izquierda. También se llega a la capital de este municipio
por la carretera de Chandrexa de Queixa.
Teresa de Portugal fundó el monasterio de San Cosme de
Montederramo en Seoane Vello. En un principio fue benedictino
y luego pasó a la Orden del Císter, en el siglo XII, después
de ser trasladado al lugar que ocupa en la actualidad. Fue
centro de estudios de la orden y contó con numerosas
posesiones en la comarca. En 1518 se unió a la congregación
de Castilla, tras la decacencia del Císter. Muchas de sus
dependencias pasaron a manos particulares, tras las
desamortización. fue declarado monumento histórico-artístico
en 1951.
El claustro de los medallones es una de las dependencias de
mayor interés. Cuenta con cuatro arcos de medio punto, sobre
columnas, y 10 medallones que reproducen figuras bíblicas y
de reyes. El segundo cuerpo tiene columnas con capiteles
platerescos. En el otro claustro destacan los tímpanos
calados de las arcadas de medio punto y la bóveda.
Juan de Herrera figura como autor de la fachada de la iglesia
del monasterio. El altar mayor, realizado por Mateo de Prado,
es de estilo barroco.
En las proximidades de Vilariño Frío hay un
puente sobre el río Mao que pertenece, posiblemente, a la Vía
XVIII. Cuenta con tres arcos.
El embalse de Leboreiro se forma en el río Mao. En sus
proximidades está el castro de Leboreiro, de importantes
dimensiones, y también, muy cerca, el embalse de Edrada, que
recoge las aguas de los ríos Mao y Edrada. Tiene una extensión
de unos cinco kilómetros cuadrados.
Es necesario volver a la N-120 y buscar un cruce a la derecha
para llegar a Xunqueira de Espadañedo. En la
capitalidad de este municipio se ubica el monasterio de Santa
María, fundado en 1150, bajo la observancia de San Agustín.
En 1170 pasó a depender del monasterio cisterciense de
Montederramo. Luego se unió a la congregación de Castilla,
en 1546.
La iglesia del monasterio es de estilo románico. Tiene tres
naves y tres ábsides. El peso de las bóvedas recae sobre
columnas adosadas. Los muros laterales tienen seis
contrafuertes. Conserva varias portadas románicas de transición.
La fachada principal fue renovada.
El claustro reglar del monasterio conserva varios tramos del
siglo XVI. Uno de los cuerpos tiene arcos de medio punto
realizados con dovelas sobre columnas. El superior cuenta con
ventanas y un reloj de sol de 1663.
El monasterio de Santa María de Xunqueira de Espadañedo
siempre se mantuvo en un segundo plano, como filial del
monasterio de Montederramo. Fue declarado monumento histórico-artístico
en 1981.
Niñodaguia es el núcleo de la zona alfarera
más importante de la provincia de Ourense. Esta es la
localidad que mejor conserva la tradición de las formas y que
cuenta con mayor número de seguidores. Varias familias se
dedican a elaborar útiles para la casa y piezas de
ornamentación.
Continuando por la N-120, hacia Ourense, el itinerario pasa
por Esgos. Un poco más adelante, a la
derecha, aparece el cruce de la carretera del monasterio
de San Pedro de Rocas, declarado monumento histórico-artístico
en 1923. Cuenta con una iglesia, tres capillas excavadas en
roca y una torre sobre un monolito de 20 metros de altura.
Es uno de los monasterios más antiguos de la provincia. Lo
fundaron siete varones, en el año 573, según consta en una lápida
que se guarda en la actualidad en el Museo Arqueológico
Provincial. Gemondo recuperó la vida monástia en el año
866, después de una época de abandono.
El monasterio se emplaza en la zona meridional de Cabeza de
Meda, en un paraje de interesantes estructuras graníticas
salpicadas entre la vegetación. Fue construido en varias
etapas. Entre las realizaciones más antiguas, fugran las tres
capillas excavadas en roca, que cuentan con luz natural que se
introduce por una abertura que hay en el techo y llega hasta
la cima de la montaña, y la mesa del altar, cubierta con
doble arco de herradura. Las sepulturas antropomorfas y los
restos de la pintura del mapamundi son de estilo románico. La
iglesia y las dependencias monacales pertenecen al siglo XVII.
En Esgos, Alto do Couso, Niñodaguia y Maceda hay varios
talleres de alfarería, en los que se exponen y venden
distintos utensilios, útiles de cocina y piezas destinadas a
la ornamentación.
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